Un fabricante colombiano de alimentos saludables con presencia nacional en grandes cadenas. El 98% de su facturación depende de terceros — y de lo que pasaba en el punto de venta, no tenían visibilidad. Construimos y dejamos en producción una Plataforma de Inteligencia Comercial conectada en vivo a su ERP.
No era una empresa desordenada: era una empresa sin instrumentos. La información existía, pero vivía atrapada en el ERP y repartida en hojas de cálculo que nadie podía cruzar.
Cuatro productos sobre una sola plataforma, conectados en vivo al ERP mediante 54 endpoints integrados.
Monitoreo de mora en tiempo real con alertas. Reemplazó el ciclo manual de entrar al ERP, exportar y enviar.
Ventas por zona, cliente y producto, contra presupuesto, con comparativos mes contra mes y año contra año.
Consulta móvil por punto de venta. La vendedora entra al cliente sabiendo su historia, no adivinando.
Carga los reportes de las cadenas y detecta quiebres de stock en góndola. Es el que encontró los 630 agotados.
Todas las cifras siguientes son medidas sobre datos reales de la operación, no estimaciones ni proyecciones.
De cero a los tres primeros productos en producción y calibrados: alrededor de seis semanas. El módulo de sell-out se sumó después. El trabajo se ejecutó en el marco del programa Fábricas de Productividad.
Presentamos el caso de forma anonimizada por acuerdo con el cliente. Las cifras son reales y verificadas contra los datos de su operación; la identidad de la empresa y de las cadenas se omite deliberadamente. Los resultados corresponden a una operación específica y no constituyen una promesa de resultados equivalentes en otro contexto.
Si tu venta depende de terceros y tu información vive en el ERP y en hojas sueltas, probablemente estás perdiendo plata en lugares que todavía no podés ver. Eso se puede medir.